lunes, 12 de noviembre de 2012

Interpretación en los juzgados

Intérpretes con antecedentes penales, intérpretes arrestados, tarifas irrisorias, esperas de hasta año y medio por falta de intérprete, idiomas a los que no se interpreta porque hay que ahorrar, intrusismo laboral... La verdad es que el panorama no pinta nada bien y ya en este ámbito de la interpretación, después de todo lo escuchado, ya poco nos sorprende.

El otro día se publico el suplemento de la Revista Traditori dedicado a los servicios públicos, donde hay un par de artículos relacionados con mi entrada de hoy que resultan muy interesantes (aunque, en general, la revista entera no tiene desperdicio ;))

Bueno, creo que ya estamos metidos en contexto y ya sabemos de qué estamos hablando, ¿no? Pues voy a aprovechar para contaros cómo está la situación en el caso de la interpretación de lengua de signos en los juzgados de Vizacaya (Bizkaia).

Como en el resto de España, corregidme si me equivoco, el servicio se ha externalizado y cada X tiempo sale a concurso la interpretación de los juzgados para todos los idiomas y se le adjudica la realización de este servicio a una empresa. Creo que no es ilógico pensar que como es una agencia especializada de traducción e interpretación, se ofrecerá un servicio de calidad, pero esto dista mucho, muchísimo, de la realidad. Para que la oferta de una empresa al presentarse al concurso sea competitiva, y teniendo en cuenta la jungla que es todo esto, las tarifas son inadmisibles a ojos de cualquier profesional.

Aquí, hasta hace poco, tenía el servicio adjudicado una empresa, que contaba con una bolsa de ILSEs (intérpretes de lengua de signos española) que, por lo general, no aceptaban sus tarifas. Y finalmente, acostumbraban a llamar a la federación de sordos para que le proporcionara una ILSE, cobrando ella la tarifa normal que paga la Federación. desde hace un par de semanas, según me han explicado en diversas llamadas de teléfono, es otra empresa la que se dedica a ello. El problema es que la bolsa de trabajo que tienen debe ser aún menos extensa que sus tarifas, o eso parece, ya que me han llamado tres veces para ofrecerme las mismas condiciones. Yo les he dicho que estaría encantada de trabajar para ellos, pero que no puedo aceptar sus tarifas, ya que son menos de la mitad de la tarifa que yo tengo establecida (que es la que nos paga la federación).

La verdad es que las ILSEs en este sentido, al menos hasta ahora, somos afortunadas, porque somos pocas y no solemos aceptar tarifas demasiado bajas, con lo cual mimamos nuestra profesión. Pero miedo me da esta situación económica que tenemos delante, quizá mucha gente se vea obligada a bajar sus tarifas, solo espero que no sea a los extremos que quieren que lleguemos (bajadas del %56 por ciento, me refiero).

Bueno, dejando el "mal rollo" de lado, quiero explicaros un poco cómo se trabaja, porque a pesar de todo, es un ámbito que me gusta bastante.

Una vez que ya hemos aceptado un servicio (y hemos determinado ya las condiciones de trabajo como tarifas, gastos de desplazamiento, tarifa mínima y demás) nos dan los datos del servicio, que suelen ser muy escuetos: día, hora, número de expediente y lugar. Normalmente no tenemos más datos, por lo que tenemos que ir con la mente abierta, no podemos prever nada. Como lo ideal para nosotras es tener algo de información antes de empezar, yo suelo acercarme a información y, con la excusa de preguntar por la sala, suelo pedir a ver si me pueden leer la carátula del caso, lo cual aunque no sirva de gran ayuda, alguna pista nos dará. Si no, otra opción es preguntar una vez llegados a la sala, el problema es que cuando llegas suelen estar en otro juicio y, además, tampoco llegan a hacerse a la idea de por qué para nosotras es importante un poco de información o piensan que ya sabemos de que va el tema. Conclusión: solemos entrar a la vista con la misma información, o poca más, de la que salimos de casa.

Todo esto que os he contado si se celebra la vista, ya que muchos juicios se suspenden, bien porque se aceptan los cargos y se llega a un acuerdo, porque no se presentan las partes... En estos casos suele tocas aclarar las cosas fuera de la sala, también hay que interpretar, pero "impone" menos que entrar a la sala.

Pero bueno, suponiendo que el juicio se celebra, tenemos que tener claro quién es nuestro usuario y cual es su nivel de lengua de signos o si su lengua de signos es 100% española o no. Lo de cuál es nuestro usuario es importante, a veces nos puede no quedar claro o también puede ser que su madre, padre, pareja... quiera tomar las riendas del asunto.

Después, tenemos que decidir dónde nos vamos a colocar (para esto tenemos unos milisegundos), aunque muchas veces ya tenemos una silla preparada. 
Las salas de juicio no suelen ser grandes y yo, personalmente, no veo oportuno sentarse en la zona donde se sitúa el juez, abogados... 
Así que nos queda como solución en diagonal a nuestro usuario a una distancia muy corta. La visibilidad no es mala, pero el usuario no mirará a su abogado, al juez... ya que nosotros estamos en otro campo visual distinto. Pero bueno, si no hay más... 

Los juicios suelen llevarse a cabo rápido, suelen ser muy directos. Por lo tanto, nuestra interpretación también debe ser rápida, clara y directa, aunque esto puede resultar complicado si no conocemos a nuestro usuario, ya que no sabemos de qué forma va a entender mejor las cosas.

Para interpretar en juzgados creo que es importante familiarizarse con la terminología, que a mi al menos, no me resulta del todo sencilla, y las fórmulas lingüísticas que se suelen usar. También debemos ser extremadamente prudentes: Si necesitamos que se nos repita algo, debemos pedirlo y si algo no hemos entendido, debemos pedir aclaraciones. Sí, no les va a sentar bien a los profesionales con poco tiempo, pero nosotros que trabajamos como peritos, podemos meternos en algún marrón que otro si nuestro trabajo no es como debería. No olvidemos que también nosotros prometemos decir la verdad, nada más que la verdad... De hecho, nuestros datos quedan registrados y debemos firmar la declaración de nuestro usuario.

Otras cosas a tener en cuenta son: la vestimenta, cómo dirigirse a cada parte, que normalmente nos dirán cosas como "dígale que" y tenemos que tener paciencia, que nos toparemos con gente que nunca ha trabajado con una persona sorda y con un ILSE... Pero no quiero hacer esta entrada demasiado larga. Eso sí, si tenéis preguntas, tenéis lugar para formularlas en los comentarios (y sin limitación de caracteres, ¡estamos que lo tiramos!).

(Por supuesto también son bienvenidas preguntas vía e-mail, twitter...).

Un saludo y que tengáis un precioso comienzo de semana :)

8 comentarios:

  1. Me siento identificada, aunque mi labor no es de interpretación de signos, sino de inglés<>español. Pero es así, sin casi información del caso y con un vocabulario normalmente complicado.

    Un saludo,

    Azahara

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    1. Hola, Azahara:
      La verdad es que la falta de información nos lo puede hacer pasar un poco mal, pero bueno, es así (al menos de momento).
      A mi es un trabajo que me parece muy gratificante, espero que a ti también ;)
      Un saludo

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  2. Elixabete, ya sabes que yo no soy interprete, sino usuaria, pero he hecho algunas traducciones en algun que otro juzgado, muy cortitas, en aquellos tiempo en los que aun no habia intrepretes de LS..y es complicadisimo, se dirigen a ti diciendo dila esto, preguntale esto...y me toco un tema delicado..como la vas a preguntar cuantas veces tenian sexo? y si era satisfatorio? bueno lo pase ...tremendo, porque traducia a una a amiga y la situacion era "guapa"...ella claro me contestaba cosas que no pude traducir al juez jajaja ( y a este que le importa mi sexo?? )el caso era un divorcio por "cuernos" de mas de 17 años con un hijo por medio y que este mismo fue el que aviso a mi amiga...
    El caso es que si me pongo en tu situacion me pego un tiro!! teneis que ser correctas, rapidas y discretas....intentar que te entiendan y ser entendida...la verdad, os admiro!!!
    MELI

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    1. ¡Hola!
      LA verdad es que nos podemos encontrar con temas muy "delicados", pero eso también nos pasa fuera de los juzgados... Pero, son daños colaterales de nuestra profesión, jaja.
      Una vez más, gracias por los ánimos :)
      Un beso.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Hola, Mar:
      Las dos empresas que menciono son otras, te las digo por privado :)
      A ver si se me ocurren más cosas que me hayan pasado y os pueda resultar interesantes jaja
      Un saludo ;)

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